Uso Lúdico de la Marihuana

ANÁLISIS DE LA SENTENCIA 237/2014 por Luis Fernando Savin


El tema del uso lúdico del cannabis es muy controversial. Existen infinidad de perjuicios que han privado a la sociedad de un debate sano y objetivo. Por razones sociales y comerciales, escuchar la palabra marihuana nos refleja en automático un panorama que consideramos ilícito y que daña a la sociedad porque sus efectos pensamos que son altamente nocivos a la salud. Actualmente, el tema se ha abierto un poco más. El debate se ha ido fortaleciendo, al grado de poner en la mesa la creación de una ley reglamentaria para el uso del cannabis, conocida como la ̈Ley General para la Regulación y Control de la Cannabis ̈. Sin embargo, esa ley no ha finalizado el proceso legislativo necesario para que entre en vigor.

Por los motivos antes expuestos, es de mi agrado hacer un análisis de una sentencia clave de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que tuvo como consecuencia que la puerta se abriera para la legalización del uso lúdico de la ̈marihuana ̈. Se trata del amparo en revisión 237/2014, que se pronuncia respecto a la constitucionalidad de los artículos 235, último párrafo, 237, 245, fracción I, 247, último párrafo, y 248, todos de la Ley General de Salud, en relación con la producción, uso y autoconsumo del estupefaciente “cannabis” y el psicotrópico “THC”, en conjunto conocidos como “marihuana”.

El caso llega la SCJN, ya que cuatro personas físicas y una persona moral, hacen una solicitud de autorización para el uso del cannabis para fines lúdicos a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (cabe mencionar que la solicitud no incluía fines comerciales). La COFEPRIS, niega esta solicitud aplicando las normas de la Ley General de Salud mencionadas en el párrafo anterior. Por lo tanto, los solicitantes promueven un amparo indirecto para la protección de sus derechos constitucionales.

Posteriormente, tras el respectivo proceso judicial, el caso llega la Suprema Corte de Justicia de la Nación, debido al interés que presentaba este caso para la sociedad. Ya que, se consideraba que una decisión de esta magnitud sería de gran trascendencia en la sociedad, pues implica darle al ciudadano mayor libertad en sus actuaciones; a la vez, la corte generaría un debate respecto a la legalidad del uso recreativo de una droga, contribuyendo a la desaparición de estigmas de la sociedad sobre el cannabis.

La primera sala de la SCJN fue la que analizó este amparo en revisión. Partiendo del derecho al libre desarrollo de la personalidad, que es un derecho innovador en el sistema jurídico mexicano, debido a que su creación es de origen jurisprudencial. Algo que me resulta curioso e inquietante, como los tribunales pueden crear derechos. Es por eso que me di la tarea de investigar en tribunales de otros países, y encontré en los archivos un caso emblemático en Estados Unidos y en el mundo, Caso Roe contra Wade, donde la Corte Suprema de Estados Unidos les concede a todas las mujeres el derecho a abortar mediante una sentencia (obviamente con algunas regulaciones).


Entonces, volviendo al tema del libre desarrollo de la personalidad. Al principio, cuando este derecho estaba en pañales, se creía que no tenía límites, pero la corte lo ha ido definiendo mediante jurisprudencias como:

  • 173/2019, ya que analiza que el libre desarrollo de la personalidad es un factor clave para la reasignación sexo-genérica;

  • 6/2019, debido a la delimitación del derecho al libre desarrollo de la personalidad, estableciendo como límites externos los derechos de terceros y el orden público;

  • 4/2019, definiendo la dimensión externa e interna de este derecho.

Cabe recalcar, que este derecho también fue un factor fundamental para que hoy en día te puedas divorciar sin tener causa alguna, con el simple deseo de ya no estar casado es suficiente. Y, a los jóvenes que les parece algo normal y lógico poderte divorciar cuando quieras, sin acreditar una causal de divorcio, aunque no lo crean, hace tiempo tenías que esperarte un año y empezar un proceso jurisdiccional para demostrarle al juez la razón por la que no podías seguir casado con tu cónyuge.

La SCJN con la creación de este derecho residual, busca que el Estado intervenga en la protección de los derechos que no están expresamente pactados en la constitución, con el fin de proteger nuestra esfera de autonomía. Ya que, como estudiantes de leyes, sabemos que los derechos van evolucionando, y no siempre estará en la constitución expresamente un derecho, pero no por ese motivo el Estado no debe garantizarnos su protección. Algunos ejemplos que se me vienen a la mente, es el derecho a la propia imagen, al honor o a la intimidad (que los podemos encontrar definidos en el amparo directo 35/2011 o 4/2012). Y, este tema me resulta sumamente relevante, porque si nos ponemos a analizar, con el avance vertiginoso de la tecnología, las redes sociales son parte de nuestra identidad, el concepto de intimidad evolucionó, así como el de honor. Para entender un poco más esta idea sería buena analizar estas preguntas, ¿Qué pasa si publican una imagen tuya que dañe la percepción social hacia ti en una red social? ¿Se imaginan que el Estado no pueda hacer nada para garantizarte la protección constitucional a tus derechos, solo porque no está expresamente pactado en la Constitución?

Para terminar de explicar el derecho al libre desarrollo de la personalidad conforme al criterio de la corte es necesario explicar un punto calve. Esta libertad residual es meramente de personas físicas, las personas jurídicas o morales (como gustes llamarles), no poseen este derecho. Puesto que, la piedra angular es la dignidad y, las personas morales no tienen dignidad, pues son un ente ficticio creado por el derecho. Es por eso, que el juez de distrito en este amparo determinó que la persona jurídica que solicitó la protección jurisdiccional resulta inoperante.

Ya que entiendes un poco el libre desarrollo de la personalidad, deduces que mientras no dañes un derecho de un tercero o afectes el orden público, puedes hacer lo que más te convenga para satisfacer tus necesidades o ejercer tu plan de vida. Esto podría entenderse que puedes consumir todo tipo de drogas que son nocivas para la salud. No obstante, este derecho no es del todo absoluto, la corte estableció un test de proporcionalidad para determinar la constitucionalidad de las normas impugnadas por este amparo en revisión. Este parámetro consiste en cuatro puntos clave para resolverlo, los cuales son los siguientes:

  • Primeramente, examina si la pretensión de los quejosos está amparada. Ya que, no tendría caso si se estudia el tema si los solicitantes de protección de la justicia federal no tienen las facultades para hacerlo;


  • Como segundo punto, se analiza si persigue un fin legítimo, y en este caso en particular, si lo era, porque se pretendía cuidar la salud de las personas y el respeto al orden público.


  • Después, sigue la verificación de la idoneidad, quiere decir la relación medio-fin. Algo muy novedoso, ya que en esta grada se indaga con cuestiones empíricas, y se robustece el argumento a favor, puesto que se basa en evidencia científica, datos objetivos. El análisis tuvo resultado que sí, afecta, pero con muchos matices, como los son los efectos transitorios de la droga o la nula dependencia que genera su consumo. Y, es interesante un estudio que se presenta, donde se demuestra que el consumo de esta droga no es un factor fundamental para cometer actos delictivos, ya que estos actos surgen por cuestiones multifactoriales.


  • Ya, por último, la Corte estudia la necesidad de esta norma, en este caso restrictiva. Refiriéndose a la existencia de medidas menos restrictivas, pero igual de efectivas. Como resultado se determinó que son inconstitucionales esos artículos de la Ley General de Salud, puesto a que existen medidas menos restrictivas, como las medidas adoptadas por el gobierno para regular el consumo del tabaco o el alcohol.

La sentencia es muy clara, no puedes prohibirle a ninguna persona que ejerza su derecho al libre desarrollo de la personalidad, sin embargo, el Estado se debe de encargar de regular mediante una ley reglamentaria todo lo necesario para que te desarrolles como más te convenga. Quiero decir que, tendrá una regulación su consumo, si tu consumes ̈marihuana ̈ y estas bajo sus efectos, serás penalizado si manejas un auto en ese estado; o también, si eres menor de edad, no podrás consumirla, así como los cigarros de tabaco o alcohol.

Una crítica que se le podría hacer a la sentencia, es que no se toca el tema de la adquisición de la semilla. La Corte no se pronuncia al respecto, ya que no se le solicitó en ningún momento, al parecer por fines estratégicos. Pero el debate sigue abierto, estamos en 2020 y todavía no se legisla como se debería. Nos queda mucho por construir.

Como conclusión, se aprecia un constitucionalismo deliberativo, donde se hace un diálogo entre poderes, en pro de la sociedad. En este caso, el poder judicial emite un criterio obligatorio para todos los jueces de los distintos niveles que existen en el país; así como que obliga al poder ejecutivo a expulsar las normas que no son conforme a la CPEUM. Y, con visiones futuristas, observo este criterio impugnando tipos penales, velando por los intereses de personas que han sido encarceladas por el consumo del cannabis.


Esta sentencia es de las más progresistas que he leído. Deja en la mesa un debate más objetivo, sin prejuicios y con evidencia científica respecto al consumo de cannabis, fortaleciendo la libertad de los gobernados de hacer con su vida lo que crean más conveniente, muy acorde al ̈Principio de daños ̈ de John Stuart Mill, el que plantea que mientras no hay daño a tercero, hay libertad.




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